Meditación del dar y recibir

Meditación del Gran Camino (Mahayana)

Aunque nuestra habilidad para beneficiar a otros en el presente puede ser limitada en el presente, las meditaciones de este tipo generan la fuerte motivación de no olvidarnos de ellos cuando surja el poder. Por lo tanto, esta meditación es muy efectiva contra el egoísmo y el orgullo espiritual.

Sentimos el flujo de aire que entra y sale por la punta de nuestra nariz y dejamos pasar los pensamientos y los sonidos sin evaluarlos. Una vez que nuestra mente se calma, tomamos refugio en el Buda que es nuestra meta, en sus enseñanzas que nos llevan allí y en los amigos que nos ayudan en el camino. En esta meditación deseamos poder beneficiar a los seres, entendiendo la naturaleza condicionada de todas las cosas.

Ahora experimentamos el sufrimiento de todos los seres como nubes negras en su interior y alrededor de ellos. Inhalamos esta luz negra en forma natural. Cuando llega a nuestro corazón se convierte en luz clara y radiante. Cuando exhalamos, esta luz radiante toca a todos los seres y los llena de un gran gozo. Continuamos con la meditación todo el tiempo que queramos y sea agradable para nosotros.

Al final deseamos que todo el bien que se haya generado beneficie a todos los seres